La imperiosa necedad de lo contemporaneo.

Publicado el Saturday, May 19, 2018

El arte Contemporaneo mas haya de sus atributos com propuesta artística tan insulsa capitaliza su posicionamiento a mi entender en la revolución digital la cual trae consigo la democratización en el uso y generación de contenido a través de los medios digitales fenomeno socio cultural que ha generado cambios radicales en todos los ámbitos de la cultura.

En el caso del en México y el latinoamericano en general la revolución digital  generó un vació en la
“critica tradicional”  la cual estaba acostumbraba a controlar y representar a la academia de copar espacios tradicionales como son la  prensa, revistas y programas de televisión especializados, así como espacios culturales desde donde se regulaba  la escena nacional del arte la cual además estaba circunscrita al centro del país; en ese sentido si no te formabas como pintor ó exponías en la ciudad de México no existías.

Con el advenimiento de los medios digitales y las llamadas redes Sociales hoy día los aportes de los mencionados actores tradicionales se han diluido, por ende esta revolución cultural nos presenta nuevos actores los cuales se han infiltrado en la crítica de arte y generado una fractura irreconciliable con la academia;  esto ha da pie a uno de los movimientos artisticos mas disruptivos en la historia del arte contemporaneo el cual tiene en uno de sus principales motivadores el desacreditar el “establishment”. Esto ha sido posible en gran parte por el hecho de estar armada de una fuerte voz la cual le ha permitido dominar el espacio de la escena nacional de las artes plásticas, todo ello gracias a su brutal expansión y rentabilidad de grandes audiencias digitales.

Este hecho es importante toda vez que las anteriores corrientes artísticas tuvieron su validación de manera tradicional por ende sus audiencias aunque más calificadas fueron mucho menores y su devenir más lento. Dicho de otra manera los entes dominantes fueron desplazados por el arteContemporáneo el cual impunemente plantea como único argumento válido el que una persona sea ungida como artista plástico siempre y cuando sea impulsado por una elite socio-cultural la cual casi indistintamente tilda de ignorante a quienes se resisten a ella.

Nunca he creído en rechazar a una determinada corriente artística y eso es lo que me emociona de el hecho de no abrazar al arte contemporáneo, porque al no hacerlo aprendo de el, me ayuda a seguir definiéndome, recurrir a una mayor formación a través de la investigación y el análisis  además de tener claro que trabajar con honestidad es fundamental para encontrar una voz propia en las artes Plásticas.

Como parte de la vida y el recambio generacional, las nuevas generaciones  dan crédito a las que le antecedieron y no solo eso, además se encuentran abotagadas por la cultura del ready made  y una adicción a la inmediatez lo cual ha creado una de las mayores  brechas generacionales pretendiendo con ello rechazar  todo conocimiento que no sea validado y difundido en un contexto digital.

En ese sentido nuestro espacio para accionar consiste en adaptarnos esta era digital pero sin renunciar a nuestro bagage generacional y advertir las implicaciones que conllevan el no validar el pensamiento a través de una ponencia,  escribir un libro ó validar nuestra aportación dentro de un entorno académico, es decir dejando que las ideas y las corrientes maceren y por el contrario simplemente arrojarlas a la inmediatez digital de una realidad hipercambiante nos permite hacer de cualesquier cosa una verdad ó inclusive de un ejercicio plástico flojo ó sin compromiso una obra de arte.

Con estas palabras pretendo desflemar la amarga sensación que me produce el confrontar a tan salivadas expresiones carentes de fundamentos y méritos plásticos las cuales conforman en su vasta mayoría el llamado arte contemporáneo.