¿Qué motiva a las personas a comprar arte?

Publicado el Wednesday, November 28, 2018

Tengo muy presente la primera vez que compre una pieza de arte, se trataba de una pintura de la cual quede prendado desde el momento en que la vi; fue tal mi admiración que no pude dejar de pensar en ella durante días y ante la negativa de venderla por parte del instituto que la tenía en resguardo mi obsesión fue mayor. Fue entonces cuando aferrado a ella seguí la pista del autor quien radicaba en una vecina ciudad; una vez que pudimos charlar en persona mi apego hacia la obra adquirió una nueva dimensión al escuchar de viva voz las motivaciones y significados implícitos en la creación de aquella pintura; fue inevitable cerrar el trato esa misma tarde; este hecho abona en mucho al gran apego que siento por este cuadro el cual en lo personal me impulsa a seguir pintando con el anhelo de provocar lo mismo que yo sentí en otra persona; esa es la magia de la pintura “evocar” en la mirada del espectador un vinculo provocado por la interpretación y la conexión emocional, ya que en la interpretación personal de cada individuo radica el arte.

Hablar sobre las personas que compran arte, es entender que quienes lo hacen tienen motivaciones distintas, en ese sentido podemos aventurarnos a clasificarlas en tres perfiles básicos:

1.El que compra por “inversión”.
Este tipo de persona busca aquellas piezas que tienen un valor seguro.

2. El que “compra en base a una intención funcional ó buen gusto”.
Se trata de particulares  que buscan piezas para decorar su casa , así como profesionales en interiorismo que las valoran desde la perspectiva funcional para integrarlas a espacios en una oficina, residencia u hotel.

3. “Los que se enamoran de una pieza”
Son personas con un alto grado de sensibilidad que logran ser tocadas por una pieza particular
y su conexión es tal que necesitan tenerla en posesión para satisfacer ese deseo.

Mas allá de esta clasificación podemos entender al comprador actual por su gran interés, ante todo, por la creatividad y la combinación de estética con funcionalidad”. De igual forma la propia democratización que ha vivido el mercado del arte el cual ha permitido una integración de una plaza cada vez más heterogénea. Tengamos presente que la antigua percepción se basaba en creer que el arte estaba dirigido a una minoría adinerada, de alto standing, que parecía ser la única que lo entendía. “Hoy, el arte y en especial la pintura es mucho más accesible y tiene un interés cultural general”.

Mi trabajo como  pintor busca atender la evocación de lo bello así como al impacto positivo en el bienestar emocional de las personas, esto se da al transmitir sentimientos y emociones para ser acogidos por la parte sensible de las personas; por otra parte  desde un punto de vista funcional mi pintura tiene atributos decorativos es decir cuenta con una vena de sencillez en su interpretación la cual  fundamento al citar elementos académicos donde además queda de manifiesto mi apego por transitar en el arte figurativo así como un constante jaloneo con el arte contemporáneo del cual tomo solamente su temeraria libertad pero siempre buscando apalancar mi obra con una solida “factura” que cuente con el contrapeso de un desarrollo continuo en el buen manejo técnico de los materiales.

De igual forma veo en el segmento “profesional” de los compradores de arte un mercado firme y con una gran apuesta de interioristas y decoradores por la funcionalidad en el arte ya que buscan piezas que se integren en sus propuesta de diseño y en los conceptos integrales que buscan desarrollar para sus clientes. Esto me lleva a tener presente los nuevos estilos arquitectónicos y de mobiliario, que se traducen en espacios más abiertos, diáfanos y livianos, los cuales influyen en el tipo de obra que las personas que compran arte con este propósito demandan.

Aunado a lo anterior los estilos, las preferencias  y los gustos de las personas que compran arte en cuanto al tamaño de las obras, planteó en mi propuesta obras de gran formato las cuales tienen el firme propósito de transformar en lugares neurálgicos los espacios donde habrán de ser  integradas; en este sentido, considero que es más contemporáneo para las personas que gustan del arte el tener pocos cuadros, pero de grandes dimensiones para marcar con ello un “statement” firme y claro sobre sus gustos y estilo de vida en espacios tan personales como una oficina ó tan íntimos como su hogar.

Si te identificas con alguno de los grupos de compradores de arte que menciono ó tienes algún comentario al respecto de este tema
no dudes en contactarme en hola@nono.lat

Una vez más gracias por permitirme ser parte de la conversación, espero saber de ustedes muy pronto.

Su amigo Nono.